
Somos una Asociación Cultural sin ánimo de lucro, compuesta por profesionales e investigadores de la Cultura Tradicional Canaria unidos por el nexo de la práctica, trasmisión e investigación del Juego del Palo Canario, fusionando deporte y cultura, y habiendo publicado más de quince títulos incluidos dentro de la “Colección Hirgwán”.
De Espalda a nuestro acerbo.
Este es el motivo que da sentido al proyecto de Maragat Hirgwán, aportar nuestro granito de arena, esa cuota de atención que merece el legado de nuestros antepasados. También, por dejar memoria a los canarios que están por llegar y merecen recibir esta herencia que les pertenece.
Historia de la Escuela. (origen y desarrollo)

Esta escuela empieza con la labor de Carlos Darias cuando Solidaridad Canaria (1977) organiza unos talleres de Juego del Palo en el antiguo edificio de los Salesianos impartidos por Marino Acosta.
Allí, entre virutas y serrín, aprendimos una pequeña retreta de cinco movimientos que sirvió para que Carlos Darias y Pedro Glez. Cánovas (1978) la reconstruyeran hasta convertirla en una tabla llamada “de correspondencia” compuesta por cuarenta y cinco movimientos que ha servido para que cientos de jugadores se iniciaran en esta práctica.

Si desde siempre la cultura Canaria ha estado deficitaria de interés, el cambio de modelo social de las últimas décadas exige mayor atención aún a nuestro legado cultural o corremos el riesgo de perderlo disuelto en un mundo globalizado, interesadamente desmemoriado.
A partir de 1980, Carlos sigue desarrollando un estilo de trozo y punta donde incluye movimientos de factura propia, giros, muñeca partida, puntas escondidas, contrapelo, mandados, vaciados, desarmes, etc. y mañas adoptadas de otros, revoliados de don Pedro Acosta, recogidos de los Verga, y movimientos defensivos de todas aquellas puntas que presentaban dificultad en el ataje.
Por otro lado, Pedro González se acerca al palo de la familia Acosta (Campitos y Garimba) donde de la mano de don Pedro Acosta aprende lo que él llamaba, “el juego por debajo”, una serie de movimientos interiores y exteriores, ofensivos y defensivos, orientados a abreviar el recorrido del palo incluyéndolo a su estilo de juego y del que se enriquecieron tanto Pedro como Carlos creando las bases de un estilo de palo medio, donde se juega con ambos lados del palo, de factura y filosofía propia. (Trozo y Punta)
Por la parte de Pedro González Cánovas se crea la Escuela de Palo de las Mercedes, (la familia Los Moros de las Mercedes) en la Timplina, donde se forman un grupo de jugadores dentro del seno familiar, Enrique “el moro”, Amanda, Dieguito podrían ser sus exponentes de aquella época quienes comparten con matices el mismo patrón de trozo y punta desarrollado por las escuelas de Carlos, utilizando para su aprendizaje la misma tabla de correspondencia que sirvió para iniciarnos a todos, nexo y denominador común en ambas escuelas.
Así pues y por encima de cualquier mérito, destacaría la amistad forjada durante años en una conversación sin palabras, en un combate infinito que nunca termina, pero interrumpimos voluntariamente para retomarlo en nuestro siguiente encuentro con el mismo ánimo.
Por la rama de Carlos y en compañía de su compañero Luís Pérez, crean a finales de los ochenta la Escuela de Palo Canario Maragat que impartía enseñanzas en la calle Porlier, en la antigua sede de Azarug donde se formaron jugadores como José Canino, Noelia González, Jorge Pérez o Fernando Villar entre otros.
A mediados de los noventa, durante la celebración del Acentejo, se produce el primer contacto entre la Escuela Maragat y el Colectivo Hirgwán, que terminan fusionándose para convertirse en E.P.C. Maragat Hirgwán con Escuelas en Santa Cruz y el Pto. De la Cruz, uniéndose al proyecto jugadores como Dimas Yanes, Carlos Rosenberg, Pedro Mesa, Toñi, Raquel García, Irzán Yanes, Marcos, Nani y un largo elenco de jugadores.
De aquella época y a través del contacto con Pedro, salieron jugadores como Enrique y Mariana, Francis y Maiví en Arafo, el grupo de Isidro Cedrés en Taoro, y el de Enrique en Tegueste.Desde aquellos encuentros entre Pedro y Carlos, dos chiquillos a finales de los años setenta del siglo pasado, en la azotea del primero para jugar y alejarse de la esquina hasta hoy, han pasado casi cincuenta años, y en el transcurso mucho hemos andado, reconocimientos como el Premio Canarias del Deporte APD, como entrenador en la Gala del Deporte del Pto. De la Cruz, video de tirada internacional en la revista Cinturón Negro, la participación en cientos de exhibiciones y talleres dentro y fuera de las islas, desarrollar proyectos culturales relacionados en centros de enseñanza de Tenerife, (Proyecto Tezeze, realizado en el Instituto Mencey Bencomo de las Corujeras, y el Tomás Iriarte del Puerto) la gente buena y no tan buena que ha pasado por la escuela… pero si algo merece mención en esta breve biografía, sería que todavía, tantos años después, nos seguimos reuniendo todas las semanas a echar una puntita y alegar un rato.